
Hoy la Editorial Capitán San Luis comparte con sus lectores fragmentos del libro Desafío al peligro. El oficio de ser bombero, en homenaje al aniversario 324 de la creación del Cuerpo de Bomberos de Cuba.
Si bien el fuego, cuando fue descubierto, constituyó una bendición, con el paso del tiempo, en algunas ciudades ha sido un elemento devastador. Para contrarrestarlo surgen los primeros cuerpos de bomberos en algunos países, pero estos no disponían de técnicas ni herramientas adecuadas para controlar incendios de grandes magnitudes. En ocasiones no podían hacer otra cosa que conformarse con observar cómo el fuego consumía grandes edificaciones y todo cuanto estuviera a su alcance.
Las primeras máquinas especializadas que aparecieron en el siglo XVII eran simples cubos sobre rodillos o ruedas. El agua se hacía llegar al siniestro por medio de recipientes que pasaban de mano en mano.
El fuego, según la fábula, se le atribuye a Prometeo que lo rescata para los hombres y, si en sus inicios fue una verdadera revelación, después con el paso del tiempo y el avance de la civilización, emerge en algunos momentos como un devastador y siniestro enemigo, que se refleja en el argot criollo como advertencia “no se puede jugar con candela”.
Cuando escuchamos el sonido de una estridente sirena y el replicar de una pequeña campana instintivamente miramos hacia la calle, buscando un carro bomba de color rojo con especiales características que a gran velocidad transita y exclamamos: ¡Son los bomberos! ¿Dónde será el fuego?
En el Cuerpo de Bomberos, es digno destacar, la participación de las mujeres voluntarias, quienes han cumplido de forma anónima con estas peligrosas actividades, en muchos de los siniestros ellas trabajaron y cooperaron. Sucede lo mismo con la prevención contra incendios, que es fundamental para evitar grandes catástrofes.
Los bomberos son como una gran familia: todos se cuidan, se preocupan por sus compañeros y siempre están atentos a los movimientos de los que actúan, listos para ayudarlos o rescatarlos, independientemente de los riesgos que sea necesario correr.
Palabras del Comandante en Jefe:
“En la lucha contra los incendios se han modernizado los medios de extinción y previsión, y elevado la calificación del personal de este servicio con el dominio de técnicas más modernas. Se han dictado normas de protección y desarrollado una campaña de divulgación para prevenir accidentes, que cuenta con la participación del pueblo a través de brigadas voluntarias en los centros de trabajo.”
“Se han logrado importantes avances en la disminución de los incendios y en la prevención de estos, en la lucha por erradicar las causas que los provocan. Los combatientes de este órgano se han destacado por su actitud serena, valerosa y eficiente, en los momentos en que han peligrado vidas y recursos valiosos de nuestro pueblo.”
FIDEL CASTRO RUZ
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